miércoles, 5 de noviembre de 2008

Batalla judicial en la realeza de Malasia por una riña nocturna entre príncipes de dos familias reales

Una supuesta paliza de un miembro la realeza de Malasia y sus amigos contra el nieto del sultán de Johor y sus guardaespaldas, ha renovado el debate sobre las indiscreciones y escándalos de la realeza malaya, donde el rey es elegido cada cinco años de entre las nueve familias reales que gobiernan los nueve sultanatos que conforman Malasia.

Tunku Nadzimuddin Tunku Mudzaffar, el hijo mayor de una princesa de Negri Sembilan, informó a la policía que fue golpeado con la culata de una pistola en la cabeza y la cara por un nieto del Sultán de Johor. El presunto delincuente fue identificado sólo como Tengku Ismail, y su padre es uno de los hijos del Sultán. La refriega tuvo lugar supuestamente en un hotel en Kuala Lumpur y Tunku Nadzimuddin sufrió una fractura de nariz.

Un amigo de la familia real de Negri Sembilan, también informó a la policía que fue golpeado por el guardaespaldas del príncipe de Johor, y la pérdida de conciencia y un diente frontal, de acuerdo con personas cercanas a la situación familiar y con la policía informe. Las presuntas palizas tuvieron lugar después de un altercado entre los grupos de las dos familias reales en un popular club nocturno en Kuala Lumpur en las primeras horas del sábado 25 de octubre. Ahora, las familias reales de Negri Sembilan y Johor, tras haberse turnado pacíficamente, desde 1957, en el trono de Malasia, junto a otras siete dinastías, se enfrentan por las heridas sufridas y planean llevar sus denuncias ante los tribunales de justicia.

A principios de los años 90, el ex Primer Ministro Mahathir Mohamad logró, a través de amplias reformas constitucionales, que se eliminan las disposiciones que conceden el derecho de inmunidad de enjuiciamiento, por lo que los príncipes de las nueve familias reales malayas no pueden ser encarcelados, multados ni enjuiciados. En virtud de la Constitución de este país, donde sus nueve sultanes se turnan para servir como rey en virtud de un sistema único de rotación, todos los miembros de la realeza están por encima de la justicia, y está establecido que sólo pueden ser juzgados por un tribunal especialmente convocado, si es que el sultán de turno, el Yang di-Pertuan Agong (o “Gobernante Supremo de Malasia”) así lo decreta.


Darío Silva-D'Andrea